¿Cómo continuamos con el posicionamiento y desarrollo de la revolución verde de la agricultura en Atacama?

Por Lina Arrieta, Presidenta APECO (Asociación de Productores y Exportadores Agrícolas del Valle de Copiapó)

La transformación y cambios asociados a la agricultura orgánica llegaron a nuestra región para quedarse. Realidad que quedó plasmada tras el exitoso desarrollo del Seminario “La Apuesta por el Cultivo Orgánico y Cooperativismo Moderno, para el Fortalecimiento y la Diferenciación Productiva de Atacama”, financiado por la Corporación para la Competitividad e Innovación de la Región de Atacama, CCIRA, y organizado por la Asociación de Productores y Exportadores Agrícolas del Valle de Copiapó, APECO. Actividad que convocó a más de 240 personas, donde expositores de alto renombre, agricultores, productores y autoridades discutieron diversos temas asociados a la revolución verde de la agricultura a nivel regional, nacional e internacional.

Los cambios que hemos realizado como sector en los últimos años para desarrollar una agricultura segura, sustentable e inocua, y el trabajo incansable por continuar siendo pioneros en nuestros modelos productivos, demuestran la clara voluntad y necesidad del sector Agrícola en Atacama para cada día acercarse más al ideal de producción con altos componentes orgánicos y bajos impactos a nuestros ecosistemas. El producir de forma orgánica y con certificación otorgada por el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, es un compromiso de largo aliento, de grandes sacrificios, pero de enormes incentivos a la hora de cuidar nuestro planeta y de tener al mismo tiempo, un aumento de la demanda de este tipo de productos no solo en el mercado local, sino que también a nivel internacional.

Ahora nuestro desafío implica cómo traspasar estas intenciones en acciones concretas, viables y sustentables al largo plazo. Desde APECO, y siempre con el ánimo de comenzar a consolidar el debate para continuar con el desarrollo de producción orgánica atacameña, hemos identificado tres hitos claves en el establecimiento de políticas públicas e iniciativas privadas para concretar la producción, certificación y venta de productos orgánicos. El primero, vinculado con formar y desarrollar capital humano agrícola a nivel de productores, técnicos y profesionales vinculadores al sector de la región. El segundo hito se relaciona con el fomento y establecimiento de línea de insumos y servicios claves a nivel regional que permitan el desarrollo de agricultura orgánica. Y el tercer hito, es la certificación de producción orgánica, la que solo será posible al concretar los dos hitos antes mencionados.

Por lo mismo, para continuar recorriendo el camino de esta revolución verde, necesitamos promover y trabajar arduamente de forma seria, complementaria y mancomunada generando alianzas estratégicas entre el Estado y privados, para así crear más empleos en la agro-exportación, promover la diversificación de la industria productiva agrícola de la región, fomentar el desarrollo de nuestros valles, así como una mayor interacción con otras agroindustrias y rubros como el Agro-turismo, el comercio y gestar más instancias de innovación que nos permitan seguir haciendo florecer el desierto y ser la fuente de alimentos de millones de personas a nivel mundial.

FUENTE: SIMFRUIT

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Oscar Vio